| Bodas de Plata Sacerdotales de Mons. José Antonio Eguren, SCV. |
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| miércoles, 19 de diciembre de 2007 | |
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Con ocasión de este importante aniversario la editorial Vida y Espiritualidad ha recopilado y publicado una selección de homilías, conferencias, artículos, cartas pastorales y otras palabras suyas, bajo el título de Mar adentro. Con los remos y con las velas.
Tras su ordenación sacerdotal, Monseñor Eguren realizó diversas labores de animación apostólica y espiritual en el Sodalicio. Asimismo desde 1985 hasta 1989 fue Secretario de la Comisión para la Liturgia de la Conferencia Episcopal Peruana. De diciembre de 1991 a febrero de 2002, fue párroco de la Parroquia “Nuestra Señora de la Reconciliación”, en Lima. En noviembre de 2000 fue nombrado Vicario Episcopal, responsable arquidiocesano de Movimientos Apostólicos y miembro del Colegio de Consultores de la Arquidiócesis de Lima. El 16 de Febrero de 2002 el hoy Siervo de Dios Juan Pablo II lo nombró Obispo Titular de Castello di Ripa y Auxiliar de Lima. El 07 de abril del mismo año, recibió la Ordenación Episcopal de manos del Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne en la Basílica Catedral de Lima. El martes 11 de julio de 2006, el Papa Benedicto XVI lo nombró Arzobispo de Piura y Tumbes y tomó posesión canónica de la Arquidiócesis el 22 de agosto de 2006, Memoria de Santa María Virgen, Reina. El 29 de junio de 2007, Solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, recibió el Palio Arzobispal de manos de Su Santidad Benedicto XVI. |
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La Familia Sodálite entera se une el día de hoy en oración y acción de gracias al Señor por la bendición de los primeros 25 años de la Ordenación Sacerdotal de Mons. José Antonio Eguren, S.C.V., arzobispo de Piura (Perú) y primer obispo sodálite.
Hace 25 años, Mons. Eguren fue ordenado sacerdote por el entonces Arzobispo de Lima Cardenal Juan Landázuri Ricketts, el 18 de diciembre de 1982 (Foto a la derecha). Estuvo incardinado en la Arquidiócesis de Lima hasta febrero de 2001, ocasión en que el Papa Juan Pablo II concedió al Sodalitium Christianae Vitae la facultad de incardinar a sus sacerdotes propios.